Tía y sobrina alajueliteñas ganan oro en diferentes disciplinas

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Por Jennifer Aranda / [email protected]

La semana pasada Reina Córdoba y su sobrina Valentina Córdoba compitieron en diferentes disciplinas y países, pero ambas lograron traerse el oro a Alajuelita.

El Campeonato Panamericano de Sambo Villavicencio 2021 se llevó a cabo del 16 al 18 de julio y nueve ticos viajaron hasta Colombia para dar lo mejor.

Entre ellos Reina, quien compitió en cuatro modalidades: combat sambo, sambo sport, sambo playa individual y sambo playa en equipo. En todas obtuvo el primer lugar en los 59 kg.

Dos de los ticos que participaron, Jéssica Pérez y Hanz Molina, entrenan con Reina.

Pérez, de 50 kg, logró bronce en sambo sport y sambo playa, además de plata en combat sambo.

Por su parte, Molina consiguió plata en sambo sport, bronce en combat sambo y oro en sambo playa.

Debido a la situación de pandemia no está habilitado el espacio del estadio alajueliteño Aniceto Retana, donde Reina y sus compañeros entrenan.

Sin embargo quienes deseen entrenar cuando el Ministerio de Salud otorgue nuevamente el permiso, pueden contactar a Reina al 8875-7827.

Pero mientras Reina lo daba todo en el país colombiano, su sobrina Valentina se encontraba en la 3° fecha del Torneo de Invierno de Bicicross en Guatemala, donde obtuvo el primer lugar en la categoría de 6 a 8 años de edad.

A sus 7 años, la pequeña Córdoba ha demostrado un gran dominio de su bici y hagallas en la pista. Sus logros también han sido posibles gracias a sus papás Cristian y Priscilla, quienes la alientan y le brindan lo necesario para entrenar.

Con el corazón en la mano y el pecho lleno de orgullo, los papás de Valentina la ven triunfar y la acompañan de vuelta a casa con un logro importante para su carrera deportiva y para el cantón alajueliteño.

No dejan de mencionar tampoco el apoyo de Grupo Macoy, patrocinador de muchos otros atletas de Alajuelita, y del Comité Cantonal de Deportes y Recreación de Alajuelita (CCDRA).

Valentina es hija del hermano de Reina, quien ha legado a la pequeña Córdoba no sólo su genética, sino también su espíritu de campeona.

Ambas se admiran y se siguen de cerca los pasos, comparten el tiempo juntas con el hijo de Reina en clases de natación y desde ya vislumbran un futuro sobresaliente.